La instalación está especializada en la fabricación de componentes industrializados para la construcción de viviendas, integrando procesos avanzados de diseño, producción y logística.
Los componentes son desarrollados previamente por el equipo de Ingeniería de Producto, que define soluciones estandarizadas optimizadas para su fabricación en serie, transporte y posterior montaje en obra.
Esta metodología permite minimizar incidencias durante la ejecución, reducir errores y mejorar significativamente los plazos de construcción.
Desde las fases iniciales de diseño, los equipos de arquitectura trabajan sobre un catálogo de sistemas y componentes estandarizados desarrollados por ingeniería, garantizando la plena integración entre el proyecto arquitectónico y el proceso industrial. Posteriormente, dichos elementos son fabricados en la planta de Qbik bajo criterios de calidad, eficiencia y repetibilidad.
Este modelo productivo traslada a la edificación residencial los principios de la fabricación industrial avanzada, permitiendo abordar la construcción de viviendas mediante procesos similares a los de la industria automovilística: líneas de producción especializadas, control exhaustivo de calidad y una elevada capacidad de escalabilidad.
El resultado es una construcción más eficiente, predecible y sostenible, capaz de responder a las necesidades actuales del mercado residencial.